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Un 16% de mujeres emplea el coitus interruptus como anticonceptivo PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 08 de octubre de 2008

Image Aunque las campañas de información abundan y medios de comunicación, sexólogos y ginecólogos no se cansan de predicar acerca de los mejores métodos anticonceptivos para evitar embarazos no deseados y enfermedades de trasmisión sexual, todavía un 16% de mujeres madrileñas emplea la llamada popularmente “marcha atrás” en sus relaciones sexuales. Para colmo, 4 de cada 10 no adopta método alguno.

16% of women in Madrid uses coitus interruptus as a contraceptive method
Although there are lots of information campaigns and lots of media, sexologists and gynaecologists are tired of explaining the best contraceptive methods in order to prevent pregnancies and sexually transmitted diseases, still 16% of women in Madrid uses this method in their sexual relations. To cap it all, 4 out of 10 women does not use any method.

Según un estudio elaborado por SEGO-Ausonia, 4 de cada 10 mujeres de entre 15 y 50 años no utiliza ningún método anticonceptivo. Además, a pesar de su escasa eficacia, y de que constituye el caldo de cultivo perfecto para contraer enfermedades de trasmisión sexual, la popular “marcha atrás” es el tercer método anticonceptivo –si es que puede llamarse así- más utilizado por las mujeres madrileñas, tras el preservativo masculino (48%) y la píldora (37%).

“La decisión de practicar el coitus interruptus como método anticonceptivo habitual suele estar relacionada con creencias religiosas o ideologías naturistas de la pareja, aunque en el caso de los jóvenes, también puede vincularse a relaciones imprevistas en las que no se dispone de ningún otro método”, explica la Dra. Mª José Rodríguez, portavoz del Comité Científico del Observatorio de Salud Íntima de la Mujer y Coordinadora del Grupo de Ginecología de la Infancia y la Adolescencia de la SEGO.

En este sentido, la portavoz del Comité científico alerta del doble peligro de este método porque, “no protege de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y aumenta el riesgo de un embarazo no deseado. En cifras: por cada 100 mujeres que utilizan el coitus interruptus como método anticonceptivo durante un año se producen entre 10 y 38 embarazos; mientras que con el preservativo o la píldora el riesgo se reduce a un 5 y 0,1 respectivamente”.

Además, según apunta el Comité Científico, “el uso de este método natural puede provocar la insatisfacción de la mujer ya que, en muchos casos, ve interrumpido su orgasmo o simplemente no logra alcanzarlo”.

El Observatorio apunta que, aunque los motivos que influyen son diversos, hay tres que destacan por encima del resto: el coste, el desconocimiento y la información más o menos fiable que se tenga sobre ellos. En este sentido, se produce una paradoja: aunque aparentemente nunca se ha tenido tanta información sobre sexualidad y anticoncepción, sigue habiendo un gran desconocimiento sobre ellos.

La causa radica en que la información que llega a los jóvenes no siempre la proporciona un profesional sanitario sino que en muchos casos procede de las amigas, los foros de Internet, etc.

Este hecho implica que, a pesar de tener acceso a todo tipo de fuentes de información, se sigan transmitiendo mensajes erróneos y se alimenten los falsos mitos sobre los distintos métodos anticonceptivos, lo que provoca un rechazo hacia su utilización, especialmente entre las adolescentes.

El primer Estudio sobre Hábitos de Salud e Higiene Íntima de la Mujer, elaborado conjuntamente por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y Ausonia, ha evaluado la situación actual de los hábitos de salud e higiene íntima de las mujeres españolas, en concreto 1.265 mujeres de entre 12 y 74 años.

 
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