
Autor:Enrique de Castro.
Edita:Editorial Popular.
c/ Doctor Esquerdo, 173, 6º izqda.. 28007 Madrid.
Tel: 91 409 35 73.
Según el prologuista, el padre José María de Llanos, el presente libro no es precisamente lo que algunos quisieran leer. Los sociólogos, por ejemplo, no van a encontrar aquí la exposición docta de un caso, su diagnóstico y hasta su recetario. Ni menos los políticos de afición, con algo tan gratificante como una denuncia. Los amantes de la literatura tampoco van a encontrar aquí esparcimiento. Ellos creerían que iban a solazarse con la narración, picante por supuesto, de las interioridades del mundo de la delincuencia. En su opinión, este libro no es sino un aguafuerte de lo que esta parcela de la vida ofrece. Fuerte, como la vida es cuando se la coge de cara. Y con toda esa dosis de subjetividad que puede y debe permitirse quien ha vivido “lo que ha vivido” su autor, Enrique de Castro. Un trozo de esta sociedad que hacemos todos, así, en cueros, y sin más, apenas con unas cavilaciones cuando apretaba el engorro. Sin florituras novelescas y sin avisos ni lecciones.
Enrique de Castro cuenta tan sólo lo suyo, lo elemental y crudamente suyo, lo visto y vivido. Y escrito finalmente, por aquello de que la mercancía de vivencias acaba por reventar. Pero no hay que buscar ni respuestas acertadas a vuestras preguntas y, ni eso tan pícaro y con intención: preguntas para vuestras respuestas. Lo dicho antes: el aguafuerte únicamente, sin la pretensión del erudito ni el regustillo de todo escritor.
A Enrique de Castro, el autor, primero le llamaron “niño de Serrano”, luego “cura rojo”, luego “cura protestante”, ahora el “cura de los manguis”. Nació en Madrid en febrero de 1943 y fue ordenado sacerdote en marzo de 1972, año en que empezó su labor en los barrios madrileños de Palomeras, Alto del Arenal y Vallecas.
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