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Atrás quedaron los tiempos en los que un diagnóstico de diabetes implicaba casi una sentencia de muerte en vida. Hoy día los diabéticos pueden sobrellevar su enfermedad crónica con casi absoluta normalidad, aunque lógicamente deben cumplir a rajatabla los consejos de su médico.
How to be diabetic and live normally
Being diagnosed as having diabetes is no longer as being sentenced to death. Today, people who suffer diabetes are able to bear their chronic illness almost as normal. But of course, they have to follow strictly the advices of their doctor.
Por Paloma Pérez López
Cualquier persona que padezca diabetes sabrá que su enfermedad merece una alta atención por el alto riesgo de complicaciones que puede producirle, si bien tampoco este hecho debería llevar a los afectados a incurrir en obsesión por la dieta o los cuidados.
Debido a esta patología, el cuerpo no puede producir o utilizar la insulina que produce adecuadamente. Esto inevitablemente conduce a una elevación del nivel de glucosa (o azúcar) en la sangre, que una alimentación sana ayudará a contrarrestar. Controlando estos niveles se pueden prevenir las graves complicaciones.
Los especialistas en diabetes sugieren planes de comidas que sean flexibles, pensar en su estilo de vida y otras necesidades de salud. Un buen nutricionista puede ofrecer una sabia orientación para elaborar un menú en el que se limiten los dulces, se coma frecuentemente, se vigile la cantidad de hidratos que se ingieran, se aumente la ingesta de alimentos de grano entero, frutas y vegetales, las grasas sean casi simbólicas y el alcohol desaparezca.
Aún así, es posible ser diabético y disfrutar de los fogones. Con el objetivo de “destruir mitos sobre la gastronomía gallega” y demostrar que las personas con diabetes pueden disfrutar también de las exquisiteces de los fogones, se ha presentado el libro Recetas de Cocina Tradicional Gallega aptas para Diabéticos, de la mano de la educadora en diabetes del Hospital Provincial de Conxo, Teresa Lord, quien además es presidenta y fundadora de la Asociación Compostela de Diabéticos desde 1986.
La obra, editada por Ediciones Mayo y patrocinada por Roche, ha sido ilustrada por la Escuela Superior de Hostelería de Santiago. Entre las claves de su éxito figuran su estructura y contenidos, que tienen como fin el que “todos aprendamos a alimentarnos disfrutando”.
Así, cada receta incluye, además de los ingredientes y la forma de preparación, unos consejos prácticos y una tabla de valores. El volumen recoge platos variados de verduras y legumbres, sopas, cremas, potajes, carnes, pescados y mariscos y se cierra con 13 propuestas de postres.
“La idea del libro es enseñar al diabético que puede diversificar su alimentación con una dieta variada que se ajuste al número de calorías. Se agradece mucho en la obra la recopilación de recetas tradicionales y la adaptación a estos pacientes”, ha señalado la Concejala de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Santiago, Mar Martín.
El libro será distribuido en los hospitales gallegos, así como en la propia Asociación Compostelana de Diabéticos, y a través de la página web de Roche, donde todos los diabéticos interesados pueden solicitar un ejemplar. En un principio se ha previsto una tirada inicial de 5.000 ejemplares, aunque próximamente se hará otra edición destinada a las librerías del resto de España y Latinoamérica.
La enfermedad
El 12% de las consultas diarias al médico de familia están relacionadas con la diabetes, que hoy en día afecta en España a 3,5 millones de personas, según datos del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria.
Esta patología es un factor de riesgo muy importante para las enfermedades cardiovasculares y además suele figurar en el origen de otras complicaciones muy graves. Por ejemplo, el 20% de los enfermos en diálisis son diabéticos y la mayoría de las amputaciones no traumáticas de miembros inferiores son debidas a la diabetes. Todas estas complicaciones derivadas de los efectos de la diabetes tienen un coste sanitario que se calcula entre 3.600 y 4.200 millones de euros sólo en el último año, es decir, entre el 6,3% y el 7,4% del presupuesto del Sistema Nacional de la Salud, sin contar los costes indirectos.
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