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¡A vacunarse toca! PDF Imprimir E-Mail
martes, 17 de noviembre de 2009

¡A vacunarse toca! El temido otoño ya está aquí, y con él la llegada de la gripe, que este año parece contar con dos cepas, la conocida como A, y la estacional. Ahora bien, el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas ya están preparadas y cuando estas líneas vean la luz ya tendrán avanzadas ambas campañas de vacunación. Las vacunas son gratuitas para todos los grupos de riesgo y se administran en los centros de salud.

Por Ángel Rodríguez


La ministra Trinidad Jiménez explicó que el inicio del período de vacunación se extendería entre el 15 de septiembre y principios del pasado mes de octubre y quiso resaltar la unanimidad con las Comunidades para adelantar el calendario establecido en nuestro sistema sanitario.

En años anteriores, el inicio de la campaña de vacunación de la gripe lo establecía cada Comunidad Autónoma, que es la que organiza la distribución y aplicación de las vacunas, que son gratuitas para todos los grupos de riesgos y se administran en los centros de salud. Ahora bien, cada persona debe ser responsable de su propia protección, pues la titular del Ministerio ha querido dejar claro que la vacunación frente a la gripe estacional no protege frente a la gripe A (H1N1), ni viceversa.

Principales diferencias entre ambas gripes

Los principales síntomas de la gripe estacional son fiebre de hasta 39º, escalofríos, dolor de cabeza, dolores musculares, postración, estornudos, tos intensa y persistente, rinorrea, lagrimeo y faringitis leve. Los síntomas de la gripe pueden confundirse con los de otras patologías respiratorias, como el catarro común, por lo que se recomienda consultar al médico de atención primaria o al pediatra. Es una enfermedad con una evolución de 5 a 7 días, aunque algunos de los síntomas suelen durar entre dos y tres semanas.

Aunque la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones, las medidas higiénicas son fundamentales para evitar la trasmisión del virus; esto es, taparse la boca al toser o al estornudar, preferentemente con pañuelos desechables y no con las manos o lavarse frecuentemente las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado. Asimismo, es importante no reutilizar los pañuelos empleados al estornudar o limpiarse las secreciones nasales. Y como no podía ser de otra manera, el Ministerio ha hecho énfasis en recordar que la gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por un virus, por lo que los antibióticos no son efectivos y su uso puede crear resistencias al fármaco. Asimismo, las autoridades sanitarias han recomendado que durante el proceso gripal los afectados permanezcan en su casa para seguir el tratamiento necesario y así evitar la transmisión a otras personas.

¿Quiénes entran dentro de los grupos de riesgo?

Finalmente, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud recomienda la vacunación (no es obligatoria) a los siguientes grupos de población: personas de 65 o más años de edad y menores de 65 con una condición clínica especial que implique un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe. En este último grupo figurarían niños mayores de 6 meses y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.

Asimismo, niños mayores de 6 meses y adultos con enfermedades metabólicas crónicas, es decir, diabetes, insuficiencia renal, hemoglobinopatías y anemias, asplenia, enfermedad hepática crónica, enfermedades neuromusculares graves o inmunosupresión, incluida la originada por la infección de VIH o por fármacos o en los receptores de transplantes. En este grupo se hará un especial énfasis en los que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.

Junto a estos grupos de riesgo se han establecido otros, como personas que conviven en residencias, instituciones o en centros que prestan asistencia a enfermos crónicos de cualquier edad, o niños y adolescentes, de 6 meses a 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.

Las mujeres embarazadas también deben vacunarse, aunque preferiblemente a partir del segundo trimestre del embarazo. Aunque la vacunación antigripal es segura en embarazadas, es preferible administrarla después del primer trimestre del embarazo para evitar la asociación coincidente con el aborto espontáneo, que ocurre fundamentalmente en ese trimestre.

Igualmente, es importante que tomen precauciones y se vacunen aquellas personas que puedan transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones, que no son otros que los profesionales sanitarios y parasanitarios, con especial énfasis en los que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo descritos, trabajadores de instituciones geriátricas o en centros de cuidados de enfermos crónicos y que tienen contacto directo con los residentes, cuidadores domiciliarios y personas que conviven en cualquier hogar con otros enfermos de grupos de alto riesgo.

Por último hay una serie de personas que, por su profesión o por motivos de desplazamiento deberían vacunarse, es decir, policías, bomberos, personal de protección civil o viajeros internacionales, especialmente si se dirigen a lugares donde se ha detectado brotes de gripe aviar-.

 
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