|
En un encuentro organizado por la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE), la ex ministra y actual senadora socialista por Valencia, Carmen Alborch, defendió la importancia del liderazgo de las mujeres en el actual contexto de crisis.
Por Guadalupe García Rodriguez
“Las mujeres queremos tener la posibilidad de elegir”, aseguró rotunda Carmen Alborch, en un encuentro organizado por FEDEPE el pasado 30 de octubre. “Es muy importante apoyarnos entre nosotras, que nos visibilicen cuando nos invisibilizan y que pongamos en valor nuestro trabajo”. Ahora bien, la senadora socialista cree que las mujeres tampoco deben hacer “mujerismo”, esto es, “no todas nos caen bien, ni son fantásticas; hay que establecer complicidades sin caer en la bondad absoluta”.
Carmen Alborch también dedicó parte de su discurso a las “miradas” que reciben ellas. Por un lado, son miradas misóginas, porque “somos juzgadas con otros criterios distintos a los de los hombres”. Además, siempre hay una “mirada de sospecha” sobre las capacidades de la mujer y una “mirada frívola en los ojos de quien nos mira”.
Crisis y desarrollo
En relación con el contexto de crisis mundial, Carmen Alborch señaló la importancia de “aprovechar el talento” de las mujeres a la hora de diseñar medidas que nos lleven al fin de esta situación.
Por otro lado, muchas de las socias de FEDEPE asistentes al encuentro destacaron la importancia que va a tener el liderazgo de la mujer en el desarrollo de África. En este sentido, Alborch repasó el papel que las mujeres desempeñan en la sociedad africana, confiando en que sean ellas quienes lideren el despegue definitivo del continente.
Respecto a la conciliación de vida laboral y familiar, la escritora de Solas o Malas ha destacado la importancia de “quitarse de encima los prejuicios, los miedos y las culpas”. Ahí radica una de las diferencias con los hombres, porque ellos “esas cosas no se las plantean”.
|