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¿Qué es la residencia? PDF Imprimir E-Mail
lunes, 11 de abril de 2005

Por Mayka Sánchez

El hospital Universitario La Paz de Madrid ha desarrollado el I Taller de Resiliencia para padres de niños con cardiopatías congénitas, con la colaboración de la Fundación Menudos Corazones. La experta Marta García-Sancho , coordinadora de estas reuniones y madre de un pequeño de 7 años que nació con un problema de corazón, ha querido compartir sus conocimientos sobre una nueva teoría psicológica, conocida como resiliencia . Este término procede del inglés resilience (resistencia, elasticidad), cuya etimología latina es resalire (subir saltando).

El padre de esta novedosa teoría, que empieza a dar tímidamente sus primeros pasos en la década de los ochenta en Francia y Latinoamérica, es el psiquiatra francés de origen rumano Boris Cyrulnik. Cuando Cyrulnik era niño logró escapar de un campo de concentración nazi como único superviviente de su familia. Ya adulto, empezó a estudiar por qué, ante un mismo medio hostil, unas personas quedan con secuelas o traumas mentales y otras saben superar la adversidad.

Así empezó a dormular lo que él ha denominado resiliencia que, sucintamente, es la capacidad de cada individuo para adaptarse y superar un entorno hostil. En parte, esta capacidad se tiene adquirida genéticamente, pero en otra buena parte puede aprenderse. Al fin y al cabo, el comportamiento humano no está sujeto a un determinismo, sino que puede ser favorablemente modificable mediante el aprendizaje adecuado.

Otra forma muy gráfica de expresar lo que es la resiliencia , según el propio Cyrulnik, es la capacidad de estar bien cuando las cosas van mal. Se trata de sobreponerse a la adversidad, al tiempo que se saca partido y beneficio de esa experiencia.

En el taller de La Paz Marta García-Sancho pretendía enseñar a los padres de los niños cardiópatas cómo saber hacer felices a sus hijos, cómo sacar y explotar lo mejor de uno mismo y, en definitiva, llegar a creer que nosotros mismos somos dueños de nuestro destino y no marionetas del azar.

Esta experta defiende que se puede aprender a ser resiliente y cuanto antes se pongan los más sólidos cimientos, mejor. Para forjar una personalidad resiliente es necesario construir con hormigón armado, los pilares de la autoestima. Y aquí es fundamental que el niño se desarrolle en un ambiente de seguridad y empatía. No sólo hay que dar pmr hecho que se siente amado, sino que hay que demostrárselo con palabras y acciones y saber ponerse en su piel cuando goza o sufre, para entender y compartir sus sentimientos.

Si la psicología clásica considera que la alimentación, la seguridad y el cobijo y la protección como especie sexual son las tres principales características sobre las que se basa la autoestima, el psicoanalista británico John Bowlby añade el concepto de apego .

Este término se refiere a los vínculos afectivos, vitales para el desarrollo saludable del ser humano. Un niño con fuertes vínculos afectivos se siente seguro y se crece ante las hostilidades. Sólo saber que se siente amado de verdad le da fuerzas para enfrentarse a lo que no es agradable. Es, de este modo, cómo se arraiga en su ser la capacidad para hacer posible lo que, para otros, es imposible. Es entonces cuando queda impreso para siempre en su corazón: Yo puedo, si lo intento con esfuerzo, aunque sea duro .

 

SUMARIO: Hay que explotar lo mejor de uno mismo y creer que somos dueños de nuestro destino, no marionetas del azar

 
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