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¿Ana o Mía? PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 28 de marzo de 2007

Image Ana y Mía, dos palabras clave con las que se conoce en Internet a dos terribles enfermedades, la anorexia y la bulimia. ¿Eres Ana o Mía? Es una de las preguntas más frecuentes en los chats en los que adolescentes, y cada vez más frecuentemente niños y hombres y mujeres de mediana edad, intercambian perjudiciales consejos para morir de hambre. ¿Cuál es el papel de la familia en estos procesos? ¿Puede una buena educación prevenir esta mortífera espiral?

MINE OR ANNE?
Mine or Anne are the the two key words in the internet to talk about these two terrible illnesses, bulimia and anorexia. Are you Mine or Anne?, this is the comon question at the chats by adolescents and everytime more often among young women and men and even children.
In these chats crazy advices are given in order to die of starvation.What is the role for the family to perform in these processes?, Can a good education help to prevent these deadly spiral?

Por Noelia Lavara


Una simple búsqueda en el buscador de Internet Google tecleando las palabras "Pro Ana" arroja resultados que ponen el vello de punta. Cientos, miles de post o mensajes de chicas desesperadas por adelgazar, que se ven feas y "asquerosamente gordas" están colgados del cibermundo. Piden ayuda, pero no lo hacen a través de una botella lanzada al mar, sino tecleando frenéticamente las teclas para contar cómo han vomitado sangre en su último intento por expulsar los pocos alimentos que han ingerido en las últimas 24 horas.

Casi ninguna tiene la suerte de tener una familia que se haya dado cuenta del infierno en el que se han convertido sus vidas. Unas a otras se llaman princesas –"ser perfectas, ser princesas" o "nadie dijo que era fácil ser princesa" son dos de sus lemas preferidos- y se recetan trucos (tips), remedios y medicinas que supuestamente hacen adelgazar. Naturalmente, lo que consiguen es enfermar, y algunas, las más desafortunadas, no contarlo.

Image Siguen dietas sin ningún fundamento científico, como la basada en la ingestión exclusiva de savia de arce, suero, té rojo o sopa, y utilizan la música, el ejercicio imparable o el aire puro como terapias para olvidar el hambre. Y mientras, los padres, hermanos y amigos continúan en la inopia.

"Dí que ya has comido fuera o que luego picarás algo para engañarles", aconseja una de estas chicas en la Red. "Estoy espantosamente gorda y necesito adelgazar 3 kilos de aquí a mañana, porque tengo una fiesta. ¿Alguien tiene una idea?", añade otra.

Algunas páginas Pro Ana, o Pro anorexia, es decir, aquellas que buscan captar iguales para autorreforzarse en el trastorno, llevan un lazo blanco virtual para ser identificadas, el mismo que lucen estas chicas como signo de identificación en sus libros o carpetas del colegio. Otras emplean un lazo o cordón rojo como símbolo de complicidad, como si fueran miembros de una secta secreta y peligrosa. De esta forma, si se reconocen en la calle, en una discoteca o en el cine, al señalar el adorno se estarán lanzando un mensaje: "te entiendo, y estoy en la misma órbita que tú". A partir de ahí, ya tendrán una amiga y cómplice; una iniciada en el horrible secreto.

El papel de la familia

No es cierto que las familias sean las únicas responsables del increíble desarrollo que está teniendo la anorexia en todo el mundo. Hoy en día se sabe que cierta predisposición genética, unida a factores ambientales, sociales y, efectivamente familiares, tienen la culpa. Pero siempre se puede proteger al niño/a y al adolescente con una buena educación y, si la enfermedad ya ha hecho su aparición, prestarles todo el apoyo que merecen.

Los expertos recomiendan estar atentos al menor signo de sospecha de que un niño padece anorexia. El no querer comer en familia, la tristeza, la excesiva responsabilidad en los estudios o en el deporte, la falta de comunicación, el desaliño o la escasa autoestima pueden indicar que la patología ha hecho acto de aparición antes de que aparezcan los síntomas físicos.

Image Hay que prestar atención a la excesiva afición por las revista de moda, o los programas televisivos en los que aparecen modelos, deportistas y/o bailarinas. Es fundamental que se trasmita al adolescente un sentido crítico respecto a la absurda moda de la delgadez de la publicidad, y hacerle ver que la belleza no es sinónimo de éxito. Es fundamental, asimismo, fomentar en la familia otros valores, como la bondad, la inteligencia y, sobre todo, la normalidad, por encima del estar delgado o el ser el más guapo.

Es recomendable no hacer comentarios críticos sobre el excesivo peso que puedan tener los niños; hay que cuidar su alimentación desde pequeños y, si es necesario modificar sus dietas, hacerlo, pero sin ridiculizarles ni crearles expectativas inalcanzables.

Algunos especialistas aseguran que es importante vigilar los propios hábitos de alimentación, porque los padres siempre constituyen un ejemplo, es decir, los niños imitan la selección de comida que hacen éstos. Y no olvidar los piropos. Muchas madres –y padres- tienen el comentario rápido a la hora de criticar "las pintas" que lleva la adolescente, pero se olvidan de alabarla cuando se arregla apropiadamente.

Un exceso de disciplina, o el colocarse como modelo a seguir –"A tu edad pesaba mucho menos, o era más guapa, o más lista o más alta"- hace que la anorexia se vea como una forma secreta de rebelión contra los padres.

Es decir, la anorexia es la forma típica en que las adolescentes modelo, aquellas que sacan las mejores notas, no llegan nunca tarde a casa o jamás contestan, pueden escapar de la férrea voluntad de sus padres. Ellas se sienten dueñas de sus cuerpos, y estos son, efectivamente, los únicos que pueden dominar a su antojo. Es una forma de "vengarse" de sus padres, porque una hija anoréxica es un fracaso viviente para los progenitores, la prueba patente de que "algo han hecho mal".

Por ello, es bueno mantener una relación fluida y cercana con los hijos, sobre todo por parte de la madre. Debe haber confianza y cercanía, y no está de más conocer a los amigos, que deben frecuentar la casa.

Qué hacer

Si ha descubierto o bien sospecha que su hija o hijo padece anorexia, acuda cuanto antes a su médico de atención primaria. La anorexia es un trastorno mental con serias repercusiones físicas y es muy difícil que la familia pueda atajarlo sin ayuda. Probablemente deberán someterse todos a terapia y evaluar qué es lo que está ocurriendo y cómo se puede solucionar. Afortunadamente, hoy en día existen asociaciones y centros especializados en la mayoría de las ciudades españolas; con un diagnóstico precoz y con la ayuda de un buen equipo de especialistas se puede vencer.

Test TIPO: Perfil de una ana y mia

Image El siguiente test es real, está extraído de Internet, de una página pro ana. Da escalofríos pensar que alguien con 17 años, con toda la vida por delante, puede despilfarrar los mejores años de su vida en las fauces de esta enfermedad que devora poco a poco cuerpos famélicos..

- Nombre Daniela
2. ¿Edad? 17
3. ¿Cuánto mides? 1.74 m.
4. ¿Cuánto pesas? 57.300kg.
5. ¿Peso ansiado por conseguir? 50 kg.
6. ¿Eres Ana o Mía? Ana y Mía.
7. ¿Desde cuándo? Agosto de 2006
8. ¿Cuánto pesabas cuando empezaste? 71.300kg
8. ¿Cómo empezaste? Dejando de comer.
9. ¿Alguien lo sabe? No.
10. ¿En qué se basa tu dieta diaria? En comer lo menos posible.
11. ¿Cómo evitas los atracones? Pensando en los golpes y los cortes que vienen luego a causa del sentimiento de culpa.
12. ¿Cómo te escondes para que nadie lo sepa? Excusas y diciendo que ya comí.
13. ¿El máximo que has adelgazado? El peso en el que estoy.
14. ¿Te sientes orgullosa de ser Ana o Mia?
15. ¿Que tipo nos recomiendas? Mucha agua y mucha fuerza
para seguir.
16. ¿Quién es tu ídolo a seguir? Brittany y Mary-Kate Olsen.
17. ¿Qué se debe comer si uno se siente débil? Yo recomiendo Actimel 0%, que sólo lleva 40 kcal.
18. Define tu estado de ánimo ahora mismo: deprimida, decepcionada y asquerosamente gorda.
19. ¿Te sientes guapa? No.
20. ¿Llegarás a tu objetivo? Obvio, si no lo consigo no sé qué hacer…

 
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